Hace más de seis años que vivo en Francia y al llegar ya hablaba francés. Pero el hablar francés no me salvó de diferentes malentendidos, situaciones graciosas y hasta vergonzosas. Es por eso que decidí escribir este blog. Espero que sea de ayuda para aquellos que piensan venir a vivir a Francia o que acaban de llegar, o para aquellos que simplemente se interesan en el país galo.
POST ANTERIOR: Costumbres 4°__POST SIGUIENTE: Año nuevo Los que están en Perú se preguntarán por qué escogí este tema en este mes de diciembre, en el que muchos empezaron ya a ir a la playa y a sacar los shorts del ropero. Pues es simple: aquí en Francia hace un frío de la patada. Muchos no saben que las estaciones están invertidas en los hemisferios y que diciembre, en Francia (y como en la mayoría de países del hemisferio norte), es más bien sinónimo de temperaturas bajo cero y pocas horas de luz de día.
Así es. Los que creen que en Lima hace frío en pleno mes de agosto cuando los termómetros marcan 11 ó 13° C no han experimentado nunca temperaturas bajo cero. Temperaturas bajo cero en las que si no usas guantes y gorro, te duelen las manos y las orejas del frío que hace. Así que ya saben lo que les espera si vienen a Francia de vacaciones entre noviembre y marzo, o si vienen a vivir a Francia. Otra cosa de la que conviene hablar es la nieve. Para la mayoría de nosotros, la nieve es lo que los niños en la tele usan para hacer hombres de nieve y como munición para las famosas batallas de bolas de nieve. Igualmente, muchos piensan que la nieve le añade un toque romántico a un paseo por el campo o la montaña. Muchos incluso recordarán a Heidi con su falda roja paseando con sus sandalias por la nieve en plena montaña. Realmente me pregunto cómo hacía la desgraciada para soportar esas temperaturas en falda y sandalias, pues la verdad es otra: ¡¡¡La nieve es SUPER, SUPER FRÍA!!! Para tener una idea de lo que puede ser tocar la nieve, intenten lo siguiente: abran el freezer (o congeladora para los puristas del español), metan la mano y déjenla ahí dos o tres minutos. Les apuesto que no van a soportar ni un minuto con la mano dentro. Ahora imaginen la misma sensación por todo el cuerpo. Eso es exactamente lo que se siente al pasear por la nieve. Romántico, ¿verdad? Hablando en serio, pasear por la nieve puede ser una experiencia agradable (sobretodo, cuando está nevando, es todo un espectáculo, personalmente me encanta salir a pasear cuando nieva), pero uno debe estar realmente bien abrigado, sobre todo nosotros que no estamos acostumbrados a esas temperaturas. Para los neófitos, aquí les dejo algunos consejos sobre cómo abrigarse bien: Cómo protegerse del frío.
Suerte entonces a quienes se aventuren al inclemente invierno francés. Puede ser difícil al inicio, pero vale la pena. Los paisajes son hermosos, tanto en la ciudad como en el campo y la montaña. ¡Y al cabo de unas semanas/meses (o años para algunos), uno termina acostumbrándose! POST ANTERIOR: Costumbres 4°__POST SIGUIENTE: Año nuevo
-Ir por la vereda en bicicleta En Perú, uno tendría que ser suicida para circular en bicicleta por la pista. Con los taxis que buscan pasajeros, las combis asesinas que se detienen cada 2 minutos, los transeúntes que cruzan por todas partes, los buses que buscan a toda costa de convencerte de que subas y los carros particulares que hacen lo que les da la gana, es comprensible que muchos ciclistas circulen por la vereda. Es más, admito que no tengo ni idea si existen reglas viales en Perú que se apliquen a las bicicletas. Al menos, a mí siempre me pareció normal verlas circular por la vereda. Pues en Francia está prohibido, ya que las bicicletas se rigen a las mismas reglas de tránsito que los carros (no puede subir a la vereda, no se puede circular en sentido contrario, etc.), lo que significa que los ciclistas también pueden recibir multas y hasta perder su brevete en caso de tener varias multas acumuladas. Yo me vine a enterar de eso a mediados de diciembre de 2005 (el año en que llegué) y hacía ya 3 meses que manejaba bicicleta regularmente, en muchas ocasiones por la vereda y en sentido contrario sin saber que estaba prohibido. Felizmente que en esos tres meses nadie me vio y no me pusieron ninguna multa. -Decir salud cada vez que alguien estornuda En mi clase de francés me enseñaron que “salud” se dice “à tes souhaits”, y es cierto. Pero lo que no me dijeron es que los franceses lo dicen con mucha menor frecuencia que nosotros. En Perú es casi obligatorio decirlo. Serías visto de muy mala manera si alguien estornuda y no dices “salud”. En Francia no es el caso, así que no te sorprendas si al estornudar nadie te dice nada, aunque estés con buenos amigos o colegas del trabajo o estudios.
-Comerciales televisivos y radiales de alcohol “Al placer de vivir, Ocucaje le añade el placer de beber" decía el comercial de la famosa marca de vinos. Mensajes como éste o como los de los de Pilsen o Cristal donde te explican que destapando una cerveza puedes hacer que todas las chicas alrededor tuyo se vuelvan locas por ti estarían prohibidos en Francia. A pesar de ser el país del vino, aquí existen leyes muy estrictas sobre la publicidad y la venta de alcohol, principalmente para proteger a los niños, pero también para prevenir el alcoholismo.
-Usar bvd (“bivirí”) Yo personalmente nunca fui adepto a él, pero conozco a mucha gente en Perú que lo usa y que incluso dice que siempre se debe usar un bivirí bajo la camisa. En todo caso, en Francia el bivirí se asocia mucho a los ancianos, así que se considera un poco ridículo el ver a gente joven usar uno. El Bivirí tiene casi la misma reputación que la “guayabera” en Perú. ¿Alguna vez viste a alguien joven usando una guayabera? Pues usar bivirí bajo la ropa en Francia sería considerado igual de ridículo. Lo que sí es normal es usar polos sin mangas o bivirís “externos” en verano, en lugar de un polo o una camisa, es decir, cuando no los usas como ropa interior. Se acostumbra en Francia pero no en Perú:
-Enviar postales cada vez que te vas de vacaciones En Perú también hay personas que envían postales cuando se van de vacaciones, pero en general son muy pocas. Para los franceses es prácticamente obligatorio enviar una postal a la familia y sus mejores amigos cuando se van de vacaciones. Muchas veces, saben que la postal llegará después de su regreso, pero no importa, lo que cuenta es haber pensado en la persona al estar de viaje. He visto incluso a gente que entrega la postal personalmente al amigo o familiar (lo que personalmente me parece un poco tonto, pero demuestra la gran importancia que tienen las postales para los franceses).
-Recibir a tus invitados en pantuflas o en medias Esta es una de las costumbres francesas que me dan más risa. Al ser invitado a casa de alguien, es muy probable que tu anfitrión te reciba en pantuflas, sandalias (de plástico, como las que te pones para ir a la piscina), medias o completamente descalzo (sin medias). Lo hacen por comodidad, pero también para ensuciar menos la casa. Tú como invitado no estás obligado a quitarte los zapatos (a menos que tu anfitrión te lo pida), pero puedes hacerlo si deseas.
-Guardar los zapatos cerca de la entrada Junto con esta costumbre, está también la costumbre de guardar los zapatos en la entrada misma: a veces en fila, directamente en el suelo, en una especie de rack “abierto” (es decir que los zapatos se ven) o en un mueble cerrado, que normalmente se ubica al lado de la puerta de entrada de la casa o departamento. Entonces, si decides quitarte los zapatos al entrar (o si te piden hacerlo), los debes dejar en el suelo, al lado de la puerta. Si tu anfitrión es muy meticuloso, incluso los guardará en el mueble o rack (si hay uno).
Ya sabes, si un francés te invita a su casa, ¡asegúrate que tus medias no tengan hueco!
La mayoría de gestos tienen el mismo significado en Francia y en Perú. Por ejemplo, en ambos países se pone el dedo índice en forma vertical delante de los labios para decir “silencio”, o se muestra la palma de la mano con los dedos juntos y extendidos para decir “pare” o “espere”. Igualmente, en ambos países se levanta el dedo medio cuando se quiere insultar a alguien.
Sin embargo, hay otros gestos que no tienen el mismo significado o que no existen en ambos países. En más de una ocasión he visto a gente hacer gestos, sin tener ni la más mínima idea de lo que quieren decir.
En Perú, para decir que alguien está loco giramos el dedo índice, formando círculos en el aire, al lado de la cabeza. El mismo gesto en Francia significa “pensar”, “reflexionar”. En Francia, para decir que alguien está loco, se pone la punta del índice en la sien, tocándola y se gira la mano ligeramente hacia adelante y hacia atrás.
Nosotros sabemos que cuando un amigo te muestra su mano con el meñique y el pulgar extendidos y el resto de los dedos doblados y la gira ligeramente, significa que te propone ir a tomar “unas aguas”. En Francia, el mismo gesto (poniendo la mano al lado de la cabeza) significa “te llamo más tarde”.
Ir a tomar un trago (en Pérú) o "te llamo más tarde" (en Francia)
Tanto en Perú como en Francia , para decir “OK” mostramos un puño con el pulgar levantado. Pero en Francia, el mismo gesto puede significar también "Uno", pues los franceses, al contar con los dedos, comienzan con el pulgar. Es así, que al contar con los dedos, lo hacen extendiéndolos en el siguiente orden: pulgar, índice, medio, anular y meñique y no como nosotros (índice, medio, anular, meñique y pulgar). Entonces, los franceses, para decir “dos”, extienden el pulgar y el índice, para decir “tres”, el pulgar, el índice y el dedo medio, etc.
"Uno" (En Francia), OK (en Perú)
"Dos" (En Francia)
Cuando un francés no cree en algo que le dices, lo expresa poniendo su índice en la parte inferior del ojo y jalando ligeramente hacia abajo (como cuando algo te ha entrado en el ojo y jalas un poco para ver qué es e intentas sacarlo) y diciendo “mon oeil” [mi ojo] que equivaldría a decir “no te creo”, “mentiroso” o “me estás cuenteando”. Para los que hablan, inglés, este gesto es el equivalente de la expresión “my leg!” [mi pierna], o “you’re pulling my leg” [estás jalando mi pierna]. Es más, cuando hablan inglés, muchos franceses hacen el gesto con el índice en el ojo al decir “my leg” ¡lo que ni tiene ningún sentido para los anglohablantes!
Para expresar que estás enfadado pues no soportas algo o porque algo te salió mal (por ejemplo, si te en el examen te hicieron justo la pregunta que no habías estudiado) los franceses se llevan las manos –ligeramente cerradas, como si estuvieras cogiendo una pelota de ping-pong- al cuello, debajo de la papada y dicen “j’ai les boules!” [tengo las bolas] o simplemente “les boules” [las bolas]. Muchas veces sólo hacen el gesto, sin decir nada. Y algunos inflan las mejillas al mismo tiempo. Ya se imaginan a que bolas se refieren… Cabe mencionar que es un gesto que sólo se debe hacer delante de personas que conoces bien y que se debe evitar en situaciones formales.
Cuando quieren decir que en un lugar hay mucha gente, o que está lleno de gente, extienden bien los dedos y juntan y separan varias veces las puntas de los mismos. El mismo gesto, (sin separas las puntas de los dedos) se usa para simbolizar el miedo, por ejemplo, cuando cuentas una situación en la que tuviste miedo.
Si ves a un francés que hace un gesto con el puño a la altura de la cara (con el pulgar tocando la nariz), girándolo ligeramente, significa que esta diciendo que él o alguien más está borracho ("être rond" [estar redondo], en francés).
Nosotros, cuando queremos decir “¡Vámonos¡", inclinamos rápidamente y de forma repetida la cabeza hacia un lado (hacia la salida, normalmente). Los Franceses golpean la muñeca dereche con la mano izquierda (ver video a continuación) para decir "On se tire" ("Vámonos”, "Véte”, “Váyanse” o “Vámonos rápido”).
Mucha suerte con el difícil arte de interpretar los gestos franceses, ¡te esperan muchas sorpresas!
¿Quién no recuerda los cumpleaños cuando éramos niños? La piñata, payasos, caramelos, gelatinas, chicha morada y todos tu amigos del cole y del barrio reunidos para corretear por todos lados mientras que las mamás (si, las mamás, pues casi no había papás en esas fiestas) conversaban y se preparaban para meterse en el gran montón de niños bajo la piñata y recuperar ellas también unos cuantos juguetes. Pues aquí en Francia, esas cosas no existen, la mayoría de cumpleaños para niños se celebran en familia, normalmente un domingo por la tarde. Sin payasos, sin tus amigos, ¡y lo más horrible! ¡Sin gelatina ni arroz con leche!
Y en cuanto a los adultos, la mayoría de cumpleaños franceses son también monses en comparación a los peruanos. La gente llega, conversa, bebe, come y sigue conversando y bebiendo. Debido a que la mayoría de personas vive en departamento, por respeto a los vecinos, no se puede poner música muy fuerte, y por lo tanto, no se acostumbra mucho bailar en los cumpleaños. Si se desea bailar, algunos proponen ir después de la “fiesta” a algún pub o discoteca cercano, pero la mayoría de gente no lo hace. Sin embargo, cuando se decide organizar una fiesta “bailable” en casa, se acostumbra poner un cartelito en la entrada del edificio o en el ascensor, avisando a los vecinos que habrá una fiesta y pidiendo disculpas por adelantado por el ruido.
Algo bastante particular es que a los franceses no les molesta celebrar semanas o meses después de la verdadera fecha del cumpleaños, mientras que para nosotros es casi obligatorio hacerlo a más tardar el fin de semana siguiente al cumple. Esto se acostumbra sobretodo cuando tu cumpleaños es en verano, como el mío. Mi cumple es en agosto, pero este año lo voy a celebrar en setiembre, pues la mayoría de mis amigos están de vacaciones y si lo hago en agosto, casi nadie podrá venir. Pero si no quieres complicarte la vida organizando algo en tu casa, puedes ir al restaurante con algunos amigos. No existen reglas fijas al respecto, pero es muy común que el cumpleañero pague la cuenta de todos si fue él quién propuso ir al restaurante. Si son tus amigos quienes te proponen llevarte al restaurante, normalmente son ellos quienes pagan por sí mismos y por ti.
En fin, tanto para los peruanos como para los franceses, lo importante al fin y al cabo es pasarla bien con la gente que aprecias. ¡Ya sea que hagas una super fiesta ó sólo te tomes unas cervecitas a tu salud!
Se acostumbra en Perú pero no en Francia: -Tomar taxi frecuentemente
En Perú, tomar un taxi es generalmente barato. Es más, mucha gente se desplaza sólo en taxi y varias veces al día. Cuando vivía en Lima, antes de comprarme mi carro, iba a trabajar de San Miguel a la Molina en combi, pero cuando me levantaba tarde (con bastante frecuencia, debo admitir), me iba en taxi para llegar a tiempo. Es un trayecto, que muy temprano en la mañana toma más o menos 15-20 minutos. Recuerdo que pagaba entre 10 y 15 soles. Aquí, no me puedo dar ese lujo pues tomar taxi es mucho más caro. Los franceses toman taxi sólo cuando es realmente necesario. Es más, conozco a muchos franceses que nunca han tomado uno. Un trayecto de 15-20 minutos en Lyon puede costar entre 20 y 25 euros (80-100 soles). ¡Una gran diferencia! Aquí los taxis tienen taxímetro, asi que pagas por el tiempo que dura el trayecto, y no por la distancia. Si hay mucho tráfico, ¡puedes terminar pagando el doble o el triple!
-Fumar en lugares públicos
La ley peruana 25357 dice que está prohibido fumar en lugares públicos. Pero hasta ahora no entiendo por qué en Perú, está permitido fumar en las discotecas, los cafés y bares, ¿que acaso no son también lugares públicos? Aquí en Francia, las cosas también eran así, hasta hace poco. Como menciono en el post 3, en Francia está prohibido fumar en realmente todos los lugares públicos. Los restaurantes ya no tienen zona de “fumadores". El comercio que desee tener un espacio “fumadores” tiene que instalar una cabina cerrada con potentes extractores de humo. Los fumadores pueden entrar en ellas con sus bebidas, pero no los empleados del local (para proteger su salud). Estas cabinas son por lo general pequeñas, así que las personas sólo entran para fumar y después regresan a su mesa o a bailar, según el lugar donde te encuentres.
-Preguntar "¿Quieres estar conmigo"
En Perú, cuando empiezas a salir con un chico o una chica, no tienes el “derecho” de decir que es tu enamorado o enamorada hasta que le hayas preguntado: “¿Quieres estar conmigo?” y que la otra persona haya aceptado. Sólo luego del “sí" de la otra persona, se considera a la pareja como “oficial” ante los amigos y familia. En Francia, esto no se acostumbra. Cuando dos personas salen, pueden decir que son una pareja si salen regularmente y desde algún tiempo (que varía según cada pareja). No existe esta etapa para “oficializar" la relación. Claro que sí existe la “pedida de mano” cuando quieres proponer matrimonio, pero eso es –evidentemente- cuando la relación está mucho más avanzada.
-Usar "títulos" A los franceses, les importa mucho menos los títulos como “novio”, “enamorada”, etc. Es más, en Perú, cuando alguien llega acompañado a una reunión, en el momento de la presentación, se puede escuchar: "Te presento a Julio, mi enamorado", "Te presento a Rita, mi novia”, siempre se busca que dar una explicación de quién es la persona que estás presentando, sobre todo cuando se trata de una pareja. En Francia, generalmente presentas a la persona diciendo su nombre, sin dar mayores explicaciones: “Te presento a Sandra”. ¡Y punto! Luego, al conversar con la persona, si la persona lo desea, te dirá si salen juntos, si están comprometidos, etc.
Lo mismo sucede con otras presentaciones: “Te presento a Emilio, un colega de trabajo”. En Perú, es común que al nombre de la persona le sigua un descriptivo: “un colega de trabajo”, “mi jefa”, “mi vecino”, “una amiga de infancia”, “un pata de la universidad”, etc. Esto sí se acostumbra en Francia, pero con mucha menor frecuencia que en Perú y se reserva más que nada a situaciones formales.
Se acostumbra en Francia pero no en Perú:
-Decir en número en vez del nombre del departamento En Francia, los departamentos* tienen números asignados según su orden alfabético. Y muchos franceses tienen la costumbre de decir el número del departamento en vez del nombre del mismo. Es así que dicen, "nací en el 32", "mi hermano trabaja en el 85" ó "Ayer estuve en el 38", en vez de decir "nací en Gers", "mi hermano trabaja en Vendée" ó "Ayer estuve en Isère". Normalmente la gente conoce los números correspondientes a las regiones cercanas del lugar donde viven. Estos números se usan en los códigos postales, en las placas de los vehículos, en los números de seguridad social y en muchas otras partes. Cabe decir que hay franceses a quienes no les gusta esta costumbre.
-Mirar a los ojos al brindar Las bebidas alcohólicas (y sobre todo el vino) ocupan un lugar muy importante en la sociedad francesa. Y el brindar también. Incluso existen ciertas reglas de cortesía para el momento del brindis. Siempre debes mirar a los ojos a la persona con quien brindas (Post 12: Supersticiones) . Nunca debes brindar con agua u otra bebida no alcohólica. No hay que brindar sobre las copas de otras personas que estén brindando (no hay que cruzarse). Por supuesto que nadie se va a molestar si olvidas o si no conoces estas reglas. Es como la regla que dice que la cerveza debe servirse con dos dedos de espuma, no es grave si te equivocas, pero es mejor intentar no equivocarse.
-Ir a la escuela de manejo Mi pobre tía pasó más de un colerón conmigo al enseñarme a manejar. Pero finalmente, después de algunos rasguños al carro y mucha paciencia, pude obtener mi brevete sin haber puesto los pies en una escuela de manejo. En Francia, ni tu papá, ni tu hermana mayor, ni tu padrino te pueden enseñar a manejar. Para poder dar el examen práctico para el brevete, es obligatorio haber tomado al menos 20 horas de clase de manejo en una “Autoécole” (escuela de manejo). Y cuesta súper caro. Toda la payasada te cuesta en promedio un sueldo mínimo, es decir 1000 euros (que incluye las horas de manejo, clases teóricas y el derecho para dar los exámenes). Muchos jóvenes se endeudan para poder obtener su brevete. Pero hay que admitir que los franceses, en general, conducen mucho mejor (y de forma mucho menos peligrosa) que los peruanos.
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Perú vs Francia: Introducción
Para describir este blog, diré simplemente que hubiera podido intitularlo "Francia para Peruanos: Manual para recién llegados" o "Guía de la Cultura Francesa para Latinoamericanos". Mi propósito al escribir este blog es comparar ambos países para dar a conocer las diferencias que existen entre ellos y ayudar a mis compatriotas y a otros latinoamericanos a evitar papelones y a integrarse más rápida y fácilmente a la cultura francesa. Valga la aclaración que al hablar del “Perú” en este blog, hablo principalmente de Lima, ya que es ahí donde he vivido durante 28 años. No es mi intención decir que el Perú se resume a Lima. Igualmente, al hablar de “Francia”, hablo básicamente de Lyon, ciudad en donde vivo actualmente y donde he vivido desde mi llegada a Francia. Además, es obvio que en este blog hablo sólo de mi experiencia y percepción personal, que puede ser muy diferente a la de otras personas. Para terminar, los comentarios son bienvenidos. Sean críticas, aclaraciones, preguntas, sugerencias de nuevos temas o lo que se les ocurra. ¡Buena lectura!
David UN es traductor y profesor de inglés y español. Es licenciado en traducción de la Universidad Ricardo Palma de Lima y titular de un master de traducción médica de la Universidad Lumière Lyon II de Lyon. En 1998, cuando estaba en cuarto año de universidad, ganó el concurso “Allons en France 98” (Vamos a Francia 98) organizado por el gobierno francés que consistió en diversas pruebas de francés y conocimientos sobre la cultura francesa. Este concurso le permitió descubrir Francia, país del que quedó enamorado y que escogió como destino predilecto para sus vacaciones. Después de terminar la universidad en Lima y trabajar como profesor de idiomas durante más de 7 años decidió aventurarse y viajar a Francia para seguir una especialización. Actualmente vive en Lyon, segunda ciudad de Francia, desde donde comparte con ustedes sus experiencias y puntos de vista sobre la sociedad francesa a través de este blog.